“SALIDA DE LAS DISTRIBUIDORAS FOMENTA LA COMPETENCIA A NIVEL DE PRECIOS LIBRES”

23 Julio 2021 - Durante la primera sesión de Diálogos ACEN, nuestro presidente, Sebastián Novoa, conversó con Carlos Espinosa, Director de Renovables y Suministro de la empresa comercializadora de energía SmartEnergy de Estados Unidos. Fue un diálogo didáctico que se centró en la evolución de la comercialización que tuvo sus orígenes en la década de los años 90 en el país del norte.

Según Espinosa, la Energy Policy Act (EPACT) de 1992 pavimentó la existencia de la figura del comercializador eléctrico y a partir de 2000 aparecieron los primeros comercializadores en los estados de California, Texas, Nueva York, Pensilvania y Massachussets. De hecho, en Texas en la actualidad existen más de 100 empresas comercializadoras.

“El espíritu de la ley era básicamente tratar de forzar a la distribuidora a salir del mercado de generación y venta de energía y que se dedicaran solamente al transporte de electricidad”, señaló Espinosa. Sin embargo, se dice que muchos estados están parcialmente desregulados, ya que muchas compañías de distribución crearon filiales de generación y comercialización. “En algunos estados nosotros competimos con algunas filiales cuyos costos son imposibles de igualar. El tema regulatorio tiene que ir más fuerte. Quizás tratar de forzar la salida de las distribuidoras de ese negocio para fomentar mejor la competencia a nivel de precios libres”.

Cuando se desregula un mercado, de acuerdo a Espinosa, el cliente final va a estar obligado a educarse en cómo funciona éste. “Eso le da libertad y el cliente tiene también voz para decir qué es lo que quiere. El mercado se puede adecuar a lo que quiere el usuario final, eso es propio de la desregulación”.

Espinosa reconoce que entre las dificultades que han tenido las comercializadoras en ese país, se encuentra la comunicación con la distribuidora que eventualmente afecta al usuario final que puede necesitar cancelar o subscribir servicios o cambiar de tarifas y que debe esperar hasta un mes y medio. “Me imagino que deben existir mejores tecnologías que permitan menos fricción. La gracia de las comercializadoras es la atención al cliente, una atención mucho más personalizada, y más flexibilidad en el producto que uno pueda ofrecer”, agregó.

En algunos estados, comentó, el comercializador es el encargado de hacer las cobranzas al cliente final, incluidos los cobros de transmisión y distribución y luego el comercializador paga a las distribuidoras. Pese a que se corre un mayor riesgo respecto a clientes que no pagan su cuenta, la empresa comercializadora puede posicionar su marca.

Una novedad en el último tiempo en el negocio de la comercialización es que “los Renewable Energy Certificates se han vuelto muy atractivos. Tenemos clientes que nos llaman y nos dicen que quieren que su energía sea 100% solar. En Massachusetts puedo comprar certificados que me pueden llegar a costar 300 dólares el megawatt hora”.

Finalmente, Espinosa recalcó que se deben tener organismos sólidos monitoreando prácticas con reglas claras. “Por ejemplo, a nosotros nos ha pasado que en varios estados en estos procesos de venta que antes había agentes hablando por teléfono, ahora estamos obligados a traspasarlo a Third Party Verification (TPV) que es un robot. Tratan de sacar de la foto el factor humano que puede cometer prácticas irregulares”.

Puedes ver todo el diálogo aquí:
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